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Retribuciones en el sector salud: Los médicos han perdido un 20% de poder adquisitivo desde 2011

Seguro que hemos oído muchas veces lo bien valorado que está el sistema sanitario español. Son muchos los datos que así lo confirman – sin ir más lejos, según Bloomberg, el de nuestro país es el sistema sanitario más eficiente de Europa y el tercero a nivel mundial. Sin embargo, nuestros profesionales de la salud hace ya mucho que reivindican unas condiciones laborales más acordes a sus responsabilidades y dedicación. Y ahora, tras el intenso esfuerzo realizado por la Covid-19, el debate está más vigente que nunca.

Según datos de la OCDE, entre 2011 y 2017 el salario de los profesionales médicos españoles se ha mantenido congelado o se ha reducido y solo un 14% de los médicos encuestados por Medscape manifestó sentirse satisfecho con su salario, según su informe “Remuneración Económica y Satisfacción Profesional: España 2019”.

Perfil salarial de los profesionales

Según el informe elaborado por Medscape, en los últimos tres años, los salarios de los médicos han tendido a mantenerse. Así lo demuestra el 71% de los profesionales encuestados que indica que sus ingresos no han cambiado con respecto a los años 2017 y 2018. En este sentido, solo un 18% de los participantes afirma haber recibido un aumento de sueldo.

Por perfiles, el mismo informe señala que el ingreso medio anual de los médicos especialistas el año pasado fue de 58.000 euros, un 9% más que en 2016, y que el de los médicos de Atención Primaria fue de 51.000 euros. La diferencia entre los salarios que perciben unos y otros ha aumentado en los dos últimos años, pasando del 6% al 18%.

Por otro lado, los médicos mayores de 45 años cobraron un 20% más que los jóvenes y los que trabajaron en consultorios percibieron más que en hospitales (54.000 euros anuales frente a 59.000).

Quizás estas cifras estén muy por encima del sueldo medio español – que el INE sitúa en 20.000 euros para las mujeres y en cerca de 26.000 para los hombres -, sin embargo, hay que destacar el altísimo nivel formativo de esos profesionales, que además deben realizar de forma continua, junto a su gran responsabilidad diaria, al tratar algo tan fundamental como la salud de las personas. Además, su poder adquisitivo se ha reducido un 20% desde 2011, según datos de la OCDE. En esta misma dirección, la Organización Médica Colegial de España (OMC) afirma que, en la última década, los médicos de Atención Primaria han dejado de ganar entre 878 y 1.432 euros brutos de media al año. En 2019 y 2020 la tendencia ha sido positiva (2,25% y 2%, respectivamente), pero se trata de un repunte muy leve.

Otro aspecto que confirma el estudio elaborado por Medscape es que, en el sector sanitario, la brecha de género salarial entre hombres y mujeres sigue presente, aunque se ha recortado con respecto al último informe, pasando del 27% al 18%, lo que supone una diferencia de 9.000 euros al año.

Por lo que respecta a las compensaciones, datos de Medscape muestran que el 66% de los facultativos tiene tiempo libre remunerado, el 33% seguro de salud, el 37% seguro de responsabilidad profesional y el 30%, planes de pensiones, con una contribución por parte de la empresa del 20%.

Murcia, País Vasco y Canarias, las tres comunidades que mejor pagan a sus médicos

La retribución de los profesionales de la salud varía mucho en función de dónde ejerzan, ya que se trata de una competencia transferida a las comunidades autónomas. Así, aunque el sueldo base y algunos de los complementos que perciben son estatales, otros dependen de cada comunidad. La diferencia es tal, que un mismo profesional puede llegar a cobrar 10.000 euros más o menos al año dependiendo de la región.

Según datos de la OCDE, con 49.964 euros anuales, Murcia es la comunidad autónoma que mejor paga a los médicos. Le siguen el País Vasco (49.964€ anuales), Canarias (44.374€ anuales), Galicia (44.219€ anuales) y Navarra (44.201€ anuales). En el otro extremo encontramos a Madrid (40.500€ anuales), Cataluña (40.096€ anuales) y Andalucía (39.756€ anuales). Entrando más al detalle, la Organización Médica Colegial de España (OMC) asegura que un médico de nivel 1 de la comunidad andaluza, sin tener en cuenta las guardias, cobra 33.804 euros de salario bruto anual, mientras que el mismo profesional en Murcia alcanzaría los 56.183 euros brutos anuales.

No es de extrañar que estas desigualdades provoquen la fuga de talentos y que, por ejemplo, la mitad de los médicos de atención primaria catalanes prefieran trasladarse y ejercer en las vecinas Aragón o Valencia.

El salario de un médico español es tres veces menor que el de un facultativo alemán

Y no solo eso, también son muchos los profesionales que optan por ejercer en países en los que se sienten mejor compensados. Y es que, si las diferencias en la retribución del personal sanitario entre comunidades autónomas son importantes, entre países pueden ser sangrantes. Así, en su “Informe Internacional de Remuneración de Médicos”, Medscape muestra que, en salario medio anual, los médicos españoles con 57.000 euros anuales ganan 5 veces menos que sus homólogos estadounidenses (286.000€ anuales); 3 veces menos que los alemanes (149.000€ euros anuales); la mitad que los facultativos del Reino Unido (126.000€ euros anuales) y que también están por debajo de los médicos franceses (99.000€ anuales).

Por especialidades, la diferencia puede llegar a ser abismal. Como ejemplo, podemos comparar los salarios anuales medios de 4 especialidades médicas en EE. UU y en España a partir de datos de Statista y del informe elaborado por Adecco e Infoempleo. Mientras que un dermatólogo, un pediatra, un médico de urgencias y un gastroenterólogo en EE. UU. pueden ganar 420.000, 242.000, 382.000 y 495.000 dólares anuales, respectivamente, sus pares españoles se quedarán en 72.122, 70.996, 40.000 y 54.373 euros anuales.

Otro ejemplo de la gran diferencia que podemos encontrar es el de los médicos de familia que, en España, como hemos dicho anteriormente, percibirían alrededor de los 51.000 euros anuales, mientras que en el Reino Unido la horquilla iría de 58.808 a 88.744 libras anuales (de 65.436,54 a 98.746,76€ anuales).

Por lo que respecta a la Enfermería, según datos de la OCDE, la situación es algo mejor, ya que, aunque los 47.000 euros anuales brutos de media que España paga a sus profesionales la sitúan por detrás de Luxemburgo (82.000€ anuales), Países Bajos (57.700€ euros anuales) e Irlanda (55.000€ anuales), sigue estando por encima de Reino Unido (44.000€ anuales) y de la media de los países de la OCDE (44.000€ anuales).

El coronavirus agrava una situación ya de por sí complicada

Como decíamos, la emergencia sanitaria derivada de la llegada del Coronavirus ha sometido a una gran presión al personal de la sanidad. Horarios interminables, roles y tareas distintas a las habituales, la necesidad de lidiar con situaciones muy duras emocionalmente y con niveles de incertidumbre y desconocimiento sin precedentes. En definitiva, estos profesionales tan valiosos han estado sometidos a unas condiciones laborales complicadas que, además, han amenazado la continuidad del servicio sanitario, al verse reducido el número de efectivos por contagio, que han sido especialmente altos en el sector.

Para compensarles, algunos países han puesto en marcha distintas iniciativas, especialmente dirigidas a mejorar sus salarios ofreciéndoles bonus y pagas extra. Por ejemplo, el gobierno italiano subirá el salario de los médicos cerca de 1.000 euros y cada región aprobará bonos por un valor que podrá doblar ese importe. Francia, por su parte, pagará una prima extraordinaria, lineal y no vinculada a la categoría profesional de 1.500 euros netos al personal de los 33 departamentos más afectados y a los profesionales que trabajaron en centros hospitalarios con enfermos de Covid-19 del resto de departamentos. El gobierno francés también compensará al resto de personal sanitario con una prima de 500 euros, a los trabajadores de residencias de ancianos afectadas por la pandemia con una prima de entre 1.000 y 1.500 euros y aumentará un 50% la compensación por horas extraordinarias. Otro ejemplo es Bélgica, que ha creado un “bonus Covid-19” para 10.000 médicos, enfermeros y farmacéuticos de 1.450 euros.

En España se han producido algunas iniciativas puntuales, como las llevadas a cabo por el Consorcio del Parc Salut Mar, que incluye el Hospital del Mar de Barcelona, que consiste en aplicar al máximo el plus de peligrosidad que establece el convenio a todas las enfermeras – 210 euros – y auxiliares – 34 euros.

A nivel autonómico, hoy martes 16 de junio el Govern de la Generalitat de Catalunya aprobará un decreto ley por el que los trabajadores del SISCAT recibirán una compensación variable en la nómina de agosto de entre 350 y 1350 euros en función de su categoría profesional y del porcentaje de horas de trabajo presencial realizado durante la crisis. Además, a los profesionales de baja por coronavirus ésta se les contabilizará como trabajo efectivo y los próximos dos años se destinarán 80 millones de euros más para compensar el esfuerzo que supondrá para los sanitarios recuperar la actividad normal.

Desde los sindicatos, se ha considerado insuficiente esta medida. El SATSE, por ejemplo, no se muestra satisfecho con aspectos como el porcentaje de exposición o que solo se contemple el período que va de marzo a mayo. En este sentido, los colegios de médicos y de enfermería catalanes y la sociedad de gestores de la sanidad, con el apoyo de sociedades científicas y asociaciones profesionales, han enviado a las autoridades sanitarias estatales y autonómicas un documento de consenso que incluye la lista de cambios a realizar para salvar el sistema sanitario español. Además de otras medidas, piden un incremento presupuestario – de hasta el 40% en Cataluña – y cambios en la política retributiva y de contratación del personal sanitario.

No cabe duda de que la pandemia ha recrudecido el día a día de unos profesionales que ya venían de una situación marcada por los recortes presupuestarios y la precariedad laboral. Si las organizaciones del sector de nuestro país quieren retenerles, deben ir más allá de parches puntuales y aprovechar la oportunidad para rediseñar la gestión de su talento y abordar los grandes retos planteados de forma más efectiva y sostenible, que minimice los riesgos para el personal. Recordemos que, en sus manos, están nuestras vidas y las de nuestros seres queridos.

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